Île-de-France

Viajes a París

París seduce a quien la visita por primera vez y no suelta a quien ya la conoce.

París seduce a quien la visita por primera vez y no suelta a quien ya la conoce. La Torre Eiffel, el Louvre, Notre-Dame y Montmartre son los titulares, pero la ciudad de verdad está en sus calles, sus mercados y sus cafés donde el tiempo pasa de otra manera.

Viajar a París

París es una ciudad que se descubre mejor a pie. Cada arrondissement tiene su propio carácter: el lujo tranquilo del 7º, la efervescencia de Le Marais con sus galerías y tiendas de diseñadores, la bohemia duradera de Montmartre, la elegancia de Saint-Germain-des-Prés. Pasear sin prisa de un barrio al otro, parar en una terraza y observar la vida parisina es, en sí mismo, una forma de hacer turismo que no envejece.

Para las familias, París funciona sorprendentemente bien. El Musée d'Orsay, con sus impresionistas de formato gigante, captura a niños y adultos por igual. El Centro Pompidou tiene una planta dedicada al arte moderno para los más jóvenes. Un crucero por el Sena al atardecer permite ver los principales monumentos sin caminar, y las Galerías Lafayette y el Bon Marché satisfacen a quienes disfrutan de las compras tanto como de los museos.

La gastronomía es parte inseparable de cualquier visita a París. El croissant de mantequilla de primera hora, el steak-frites en un bistró de barrio, los quesos y la charcutería de los mercados cubiertos, los macaron de las pastelerías más elegantes: comer en París es un placer que no requiere presupuesto alto si se sabe dónde ir. Un buen guía local marca la diferencia entre el restaurante para turistas y la mesa donde comen los parisienses.

Visitar París con acceso prioritario a los monumentos más demandados —el Louvre, Versalles, la Torre Eiffel— es imprescindible para no perder la mitad del día en colas. Con una organización bien pensada, en siete días se puede ver lo esencial, hacer una excursión a Disneyland o Versalles y aún sobrar tiempo para sentarse en una terraza con un café y un croissant sin mirar el reloj.

Organizamos su viaje a París

Le ayudamos a elegir cómo, cuándo y cuántos días.

Pedir mi propuesta

Por qué viajar a París con nosotros

París se puede visitar de muchas maneras. Se puede llegar por libre, hacer cola durante horas frente al Louvre y regresar con la sensación de no haber llegado a ver nada de verdad. O se puede viajar con nosotros.

Nuestro circuito «París Mágico con Disneyland» está pensado para que usted y su familia aprovechen cada hora. El acceso prioritario al Louvre y a Versalles elimina las esperas y le devuelve ese tiempo para lo que de verdad importa: detenerse ante la Gioconda, pasear por los jardines del palacio o tomar un café tranquilamente en una terraza de Saint-Germain.

Un guía en español acompaña el grupo durante todo el recorrido: no solo para explicar la historia, sino para que ningún detalle se pierda en la traducción. El hotel 4★ está elegido con criterio, en una ubicación que permite moverse a pie a los principales puntos de interés. Y todo —vuelos, traslados, entradas, desayunos y las dos jornadas en Disneyland— está incluido en el precio desde el primer momento, sin sorpresas al final del viaje.

Así es como creemos que se debe conocer París.

Qué necesitas saber antes de viajar

Cuándo ir
La primavera (abril-junio) es la mejor época para visitar ParísTemperaturas entre 15 y 22 °C, los jardines en flor y la ciudad con una luz perfecta para las fotos. El otoño (septiembre-octubre) también es excelente y algo más tranquilo. En julio y agosto el calor puede ser intenso y la afluencia turística alcanza su máximo; si viaja en verano, reserve entradas con mucha antelación. Diciembre transforma París en una ciudad de cuento con sus iluminaciones y mercados navideños.

Pida su propuesta a medida para París

Cuéntenos fechas aproximadas, cuántos viajan y qué les interesa. Diseñamos el viaje a su medida.

Paso 1 de 4
¿Cuándo y cuánto tiempo?
Duración